Frida Kahlo y el arte ingenuo latinoamericano

La cultura latinoamericana es reconocida mundialmente por su expresividad y color. Una de las culturas más representativas del arte popular de la región es la cultura mexicana. No por ser la mejor, sino por haber sido la primera en ser reconocida a nivel mundial mediante la belleza y el profundo significado de las pinturas de la gran artista mexicana Frida Kahlo.

Artesanías, color y arte ingenuo

Frida Kahlo supo expresar a través de sus autorretratos todo lo que sentía y parte de la historia de su vida. Sus múltiples operaciones (debido a su trágico accidente), su deseo incumplido de ser madre, el amor por Diego Rivera y la melancolía que siempre la acompañó. Esa expresividad y honestidad conquistó a un público que estaba acostumbrado a ver otras cosas. El universo profundamente femenino, y la constante búsqueda de significado de la vida de las pinturas de la artista mexicana, siguen cautivando hasta hoy.

Sus autorretratos y pinturas son representativas de la cultura mexicana de la primera mitad del siglo XX. Los vestidos bordados de tehuana, sus joyas y peinados le daban un estilo muy particular, disruptivo. Irreverente y audaz, Frida fue la artista pionera, e inspiración de muchas mujeres, hoy su obra está más vigente que nunca.

El arte ingenuo o «naif» latinoamericano le sirvió de inspiración. El arte ingenuo se caracteriza por carecer de perspectiva y por poseer una interpretación libre de la realidad. Generalmente se asocia a la espontaneidad y la creación autodidacta. Colores brillantes y formas simples, muy similares a los dibujos de los niños. Frida era coleccionista de los conocidos exvotos mexicanos.

En la Casa Azul de Coyoacán, hoy convertida en museo, se puede ver la gran colección de exvotos mexicanos que poseía la artista. Los exvotos son ofrendas en forma de pequeñas pinturas (arte ingenuo) que hacen los fieles a santos y vírgenes para agradecer un favor concedido, la cura de una enfermedad o una petición especial.